La envidia
es un fenómeno psicológico muy común que hace sufrir enormemente a muchas
personas, tanto a los propios envidiosos como a sus víctimas. Puede ser
explícita y transparente, o formar parte de la psicodinámica de algunos
síntomas neuróticos. En cualquier caso, la envidia es un sentimiento de frustración
insoportable ante algún bien de otra persona, a la que por ello se desea
inconscientemente dañar. ¿Por qué?. El envidioso es un insatisfecho (ya sea por
inmadurez, represión, frustración, etc.) que, a menudo, no sabe que lo es. Por
ello siente consciente o inconscientemente mucho rencor contra las personas que
poseen algo (belleza, dinero, sexo, éxito, poder, libertad, amor, personalidad,
experiencia, felicidad, etc.) que él también desea pero no puede o no quiere
desarrollar. Así, en vez de aceptar sus carencias o percatarse de
sus deseos y facultades y darles curso, el envidioso odia y desearía destruir a
toda persona que, como un espejo, le recuerda su privación. La envidia es, en
otras palabras, la rabia vengadora del impotente que, en vez de
luchar por sus anhelos, prefiere eliminar la competencia. Por eso la envidia es
una defensa típica de las personas más débiles, acomplejadas o fracasadas.
martes, 26 de marzo de 2013
LA ENVIDIA
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario